La tradicional Cabalgata de sabinas
La
historia comienza el 30 de octubre de 1878, cuando el coronel
Crescencio Farías solicita al gobierno del estado de Coahuila "nueve
sitios de ganado mayor y aprovechamientos del río Sabinas” hasta en 1992
ocho sabinenses decidieron cabalgar la ruta de aquellos colonizadores,
para lo cual ocuparon siete días en un recorrido de alrededor de 320 km.
por el desierto; ahora, ya convertido en tradición, el trayecto se
lleva a cabo anualmente con la participación de cientos de jinetes de
varias comunidades
Recorrido es de 300 km, desde Santo Domingo (Ramos Arizpe, Coah) hasta
Sabinas, donde cerca de 7000 cabalgantes recrean el episodio histórico
que hicieron los primeros fundadores de nuestra ciudad.
Historia
y tradición se unen cuando año tras año cientos de jinetes a caballo y
en carretas cruzan el desierto coahuilense recordando la hazaña de sus
antepasados por colonizar mejores tierras donde vivir.
El
golpe de las espuelas se escucha a lo lejos en la oscuridad de la
madrugada. Los caballos nerviosos, son apaciguados con lo que tienen a
la mano y los sombreros vaqueros comienzan a verse a lo lejos cada vez
con más. La luz de la mañana apenas alumbra cuando una larga fila de
jinetes comienza a cabalgar. Nos encontramos en el pueblo de Santo
Domingo, Coahuila, al inicio de la cabalgata que conmemora la fundación
de la ciudad de Sabinas.
EL RECORRIDO de los 7 dias: Testimonios de los cabalgantes
Día 1. Santo Domingo - Paredón
Iniciamos
antes del amanecer en la comunidad de Santo Domingo, en el municipio de
Ramos Arizpe. El semidesierto alcanza los 35°C a la sombra después del
mediodía, lo que aumenta el desgaste de jinetes y caballos. Justo en ese
momento se llega a Paredón.
Día 2. Paredón - Espinazo
A
la mañana siguiente, muy temprano, los relinchos de las bestias se
escuchan en todo el pueblo indicando la proximidad de la salida. Jacinto
Rodríguez y Régulo Zapata, dos de los fundadores, dan señal de partida.
Día 3. Espinazo - El Marqués
Son
las 5:30 de la mañana y una trompeta interrumpe el sueño; se trata de
Chito Palacios despertando al campamento para alistarnos a salir. En
absoluta oscuridad los primeros jinetes retoman el camino seguidos por
la carreta La Pionera.
Día 4. El Marqués - Monclova
Hoy
nos levantamos tarde. De aquí en adelante se andará por el acotamiento
de la carretera, que no obstante más cansado para los caballos, es más
relajado, pues se lleva un ritmo más parejo; por primera vez en el viaje
la cabalgata se compacta en una larga fila en la cual se logra contar
192 jinetes.
Día 5. Monclova - Hermanas
Una
vez más las horas de sueño se alargan. Salimos ya con la luz del sol y
el camino a la orilla de la carretera se vuelve monótono, a no ser por
la gente que se acerca a saludar y desear suerte en su viaje.
Día 6. Hermanas - Pirineos
El
sentimiento de cercanía al destino final está presente. Grupos de
jinetes de poblaciones cercanas se congregan para ver pasar a los
cabalgantes y no falta quien se una por unos instantes para sentirse
parte de ella.
Día 7. Pirineos - Sabinas
Unos
cuantos kilómetros más por recorrer. Los jinetes hoy usan una camisa
azul que los distingue. Se unen a la fila algunos actores contratados
para dar mayor lucimiento a la celebración y entre aplausos se hace la
entrada a la ciudad de Sabinas.
Autor: José Pablo Hernández Reyes
DANZAS KIKAPÙ en Melchor muzquiz
Esta
tribu está establecida en las faldas de la hermosa sierra de Santa
Rosa, en un lugar llamado El Nacimiento, del municipio de Melchor
Mùzquiz, al norte de Coahuila.
La
expresión que más llama la atención son sus danzas; las ejecutan ante
manifestaciones naturales, para esperar el año nuevo o para celebrar el
aniversario de su llegada a estas tierras, que les otorgo don Benito
Juárez.
Algunas
de sus danzas se llaman: La chueca, Del hilo, Del soldado, de oro, Del
estribo, Del Coyote, La cuarenta y nueve, y El baile de parejas.
La danza de los coyotes es una de las danzas maya más próxima a
extinguirse sino se promueve, desde la etnia, su pronta reintegración a
la fiesta que pertenece. La raíz del problema se debe a que el músico,
considerado oficial para la festividad, el señor Macedonio Cortés, murió
motivo por el cual el conjunto de danzantes se dispersó para abrazar
otras actividades en sus fiestas tradicionales. La danza se acompaña por
un solo músico que toca un tambor de doble parche percutido a tiempos
dobles. Las piezas musicales se denominan sones y contienen del
bimembrasnófono, exactamente en un a de la perforaciones de aro que
evitan que el sonido se ahogue. Las letras aluden a la vida del coyote:
hábitat, lo que realiza este animal antes de echarse a dormir, formas de
sobré vivencia y su relación con otras especies. La hacen con el fin
de purificar sus espíritus, o también con el fin de casar sus alimentos
en días de cacería, lo hacen más que nada para tratar de imitar a este
animal en cuanto a su sobre vivencia y su forma de llevar su vida.
Vestimenta:
Los
danzantes visten ropa ordinaria o de blanco total según su acuerdo.
Portan como principal accesorio una piel de coyote que cubre su espalda
desde la cabeza, sujetada de la frente con una tira de tela de color que
a su vez lleva piezas de concha nácar sobrepuestas. La piel se decora
con un buen número de plumas cosidas a todo lo largo y éstas pueden ser
águila, zopilote o en su defecto de pavo. La parte de piel que cubre la
cabeza del danzante lleva del mismo plumaje, sólo que es colocado de
manera más vistosa, rematando el frente con una pluma más larga y
erecta. A todo en conjunto lo denomina penacho. En la mano izquierda
portan un arco con poca pronunciación, algo grueso y largo mientras que
en la diestra llevan una tira de carrizo a la que le han practicado un o
dos cortes transversales y sirve para llevar el ritmo de la danza al
chocarlo sobre el arco.
Autor: Evelyn Eunice Martínez Zavala
Día del nacho en Piedras negras
Corría
el año de 1943 en la ciudad de Piedras Negras, Coahuila, México, a
salto de mata del Río Bravo y a un costado de la garita del Puente
Internacional se encontraba un afamado centro de diversión llamado Club
Victoria propiedad del Sr. Rodolfo de los Santos, precisamente en este
lugar se encontraba Don Ignacio (Nacho) Anaya, quien fungía como jefe de
comedor, tocándole atender un grupo de damas de ambos lados de la
frontera.
El
distinguido grupo ordenó algún aperitivo para saborear algo diferente;
por lo que Don Nacho al ver que preparaba para servirle, se le ocurrió
freír triángulos de tortillas de maíz, para después hornearlos con queso
amarillo Wisconsin y adornarlos con rodajas de chile jalapeño, quedando
así preparado un rico platillo de exquisita botana. Este platillo
resultó muy buen agrado para el grupo de damas, y pronto se convirtió en
uno de los mas solicitados del lugar, por lo que incluyó en el menú del
conocido club y otros restaurantes, dándole el nombre de Nacho Special,
en honor a su creador Don Nacho Anaya. Y es así como nacieron en esta
ciudad de Piedras Negras los mundialmente Nachos por que a partir de
1995 se declara oficialmente a esta ciudad como la cuna de los Nachos
celebrándose año con año su festividad en el mes de Octubre.
El
Festival del Nacho se celebra año tras año, como un evento
conmemorativo en honor a Don Ignacio “Nacho” Ayala. Esta celebración es
ya una cálida y reconocida tradición de esta fronteriza ciudad.
Este
año, la celebración se llevó a cabo del 14 al 16 de octubre, en el ya
famoso y concurrido Paseo del Río, en donde los asistentes tuvieron la
oportunidad de disfrutar tanto de presentaciones artísticas, como
también de juegos pirotécnicos y mecánicos. Además, hubo un concurso con
dos diferentes categorías: “Nacho Original” y “Nacho Exótico”, en las
cuales se demostró el talento culinario de los participantes.
Autor: Luis Fernando Guerra González
La Danza de los matachines
La danza de los Matachines es muy importante en las fiestas
religiosas de Coahuila, donde incluso ha logrado ir más allá de México,
por ejemplo existen grupos de Matachines en los Estados Unidos que
celebran el Día de la Virgen, el 12 de diciembre realizando los típicos
bailes en las calles.
El origen de los matachines es que fueron creados para ser los fieles
guardianes de la Virgen, como soldados buenos que extienden su poder de
hacer el bien por medio de sus danzas típicas.
En el estado de Coahuila es una danza tradicional que se representa
durante las fiestas populares como: el 27 de Abril, durante la Feria de
la Primavera, el 28 de Abril en la Feria en Piedras Negras, el 15 de
Mayo en la Fiesta patronal de San Isidro Labrador. Esta se festeja desde
un día antes, a ella acuden danzantes procedentes de San Isidro,
Guadalupana y Ojo de Agua, y realizan una gran danza de los matachines.
También se baila durante la Feria de Acuña, del 1° de Julio, en la
Cabalgata de Santo Domingo del 2 al 10 de Septiembre; el 30 de Noviembre
en el Día del ejido de San Ignacio; el 8 de Diciembre en la Fiesta de
la Virgen de San Juan y por supuesto, el 12 de Diciembre en la Fiesta de
la Virgen de Guadalupe.
Los matachines se acompañan por la música de dos violines y dos
guitarras, además de que acompañan el ritmo con la música producida por
las sonajas y su zapateado.
Los danzantes Matachines se colocan siempre en dos filas paralelas:
los de la derecha portando en la mano una sonaja de azul y los de la
izquierda con sonaja roja. El director del grupo, llamado Monarca o
Monaba, se coloca a la cabeza entre las dos filas de danzantes o a los
lados del Monaba para imitar sus pasos. Las danzas consisten en una
serie no muy variada de pasos cortos y breves, golpeando todo el pie en
el suelo, sin levantarlo mucho, al mismo tiempo que hacen sus
coreográficas muy diversas que son combinadas de manera anticipada para
cada son y son realizadas en el momento en que los propios danzantes
van sacudiendo su sonaja al ritmo de la música.
También
ejecutan la llamada danza de la trenza con una coreografía algo
diferente. Los danzantes se dividen también en dos grupos, formando dos
círculos que caminan en sentido contrario en torno a un poste del que
penden listones de colores. Cada danzante toma el extremo de un listón y
al entrecruzarse con los danzantes del grupo opuesto, se va tejiendo
una trenza alrededor del poste. Al quedar entrelazados completamente los
listones, se inicia un movimiento en sentido contrario para
destrenzarlos.
Vestimenta
Los matachines se vestían originalmente con un atuendo de color
blanco, pues representaban la pureza, pero al ser adaptado como danza
tradicional de diversas etnias y poblados fue adquiriendo diversos
toques y colores, por lo que ahora es un atuendo maravillosamente
multicolor.
A
la altura de la cadera se amarran un paliacate de colores, cuya punta
debe colgar entre las piernas, pues asemeja un taparrabo. Sobre sus
hombros suelen llevar un par de capas rojas o floreadas que caen hasta
la altura de las rodillas. Pero lo más característico de un matachín es
su corona que está elaborada con espejos, ramos de flores de tela, papel
de china o de plástico. De la corona también cuelgan varios listones de
muchos colores y en la parte posterior de la cabeza, abajo de esta
colorida corona, suelen portar paliacates que incluso les cubren la cara
y sólo quedan descubiertos los ojos y la nariz.
Además
de la sonaja, los matachines deben llevar, en la otra mano una
“palmilla” que es como un abanico del que cuelgan listones de colores o
flores de plástico o tela; esta palmilla también recibe el nombre de
“Sikawa” que en tarahumara significa “flor”, y representa el poder del
bien sobre el mal.